Se viene después de turismo. Hay dos visiones sobre las negociaciones colectivas de trabajo y el salario. La empresarial que aduce que los aumentos se deberían realizar en base a productividad por sector y que cualquier aumento que no lo considere implica perdida de trabajo. La de los obreros y asalariados que consideran que se debe mantener la inflación como base a los ajustes.
Estamos discutiendo en el fondo sobre la apropiación de plusvalía del factor trabajo y si la organización empresarial y sus costos lo soportan.
EL CONTEXTO DEL URUGUAY:
En un mundo donde crecimiento económico no implica aumento de trabajo y la competitividad de las empresas uruguayas, si bien o depende del costo de factor trabajo exclusivamente, es un valor importante a considerar. Colorario: Ninguna unidad económica pública o privada puede mantenerse si lo que produce no lo compra nadie porque es caro o malo. Está destinada al corto o mediano plazo a desaparecer.
Precisemos 5 aspectos para encuadrar la resolución del conflicto:
- Recuperar la pauta inflacionaria supone mantener el poder adquisitivo de los salarios y por lo tanto la capacidad de consumo del trabajador. (No gana ni pierde) Creo que eso no es materia de discusión.
- Los funcionarios púbicos participan desde una posición de privilegio: Tiene seguro que cobran a fin de mes, tienden estabilidad laboral, gozan de los mejores convenios en cuanto a condiciones laborales, han mejorado sus salarios en particular los más retrasados.
- Atender a la mejora de los 400.000 empleados con salarios sumergidos que ganan menos de $20.000 x mes seria primordial para mejorar sus ingresos reales. (Rubros como: Comercio minorista, Supermercados, Seguridad, Trabajo doméstico)
- Se debe tratar de Integrar los Cuenta Propia, los trabajos de “changa” y subempleo a el trabajo reglamentado y cubierto por la seguridad social.
- Mejorar la participación (Fuerza de trabajo – Patrón) y la productividad es tarea de todo el sistema en post de la justicia social, La mejora del salario y las condiciones del trabajo. Esto implica como prestación la actitud proactiva del trabajador y el compromiso con la mejora de la actividad empresarial.
Dentro de ese marco, atendiendo a esas variables y condicionantes, bienvenida la negociación colectiva.